Acabamos de llegar a Varanasi y conseguimos nuestro hostal. Lo encontramos gracias a ciertas herramientas y trucos del idioma computing 😉  Luego de acomodarnos, nos fuimos a cenar a la terraza con el resto de los huéspedes: unos 7 japoneses y una pareja de alemanes. Comimos un par de variedades de arroz, verduras, chapati y para cerrar, arroz con leche; estuvo bastante bien y por una módica suma.

Luego de comer decidimos dar un paseo con los alemanes, eran algo así como las 21.30 y caminamos hacia el Ganges. Al llegar al río, nos recibe una enorme luna naranja y su reflejo en el agua, estilo oriental.

Comenzamos a caminar por todas esas escaleras, cuya traducción habíamos descubierto hoy temprano en la mañana «gath». Es que por esta zona hay muchas escaleras donde se hacen las ceremonias de diferentes tipos y cada una es un gath diferente. Son escaleras que descienden al Ganges.

Mientras caminábamos,  se nos pegó un chico que dijo trabajar en un lugar donde se realizaba tal ceremonia y al llegar allí no se iba a poder sacar fotos. Yo ya vi que el chico se nos pegaba demasiado pero bueno, me dije, «soltar nomás» y comencé a escuchar lo que iba diciendo y en determinado momento me di cuenta que la ceremonia a la que lo estábamos acompañando era una cremación de 200 a 300 cuerpos a diario. Nos explicó que se necesitan unos 150 kilos de leña para un cuerpo y los precios de la leña y esas cosas.

De camino, seguíamos cruzando por escaleras tras escaleras, pero en sentido transversal, viendo hombres por doquier, algunos así como monjes o profetas o algo así, y también muchas cacas de vaca, más vacas y perros (primer ciudad en que vemos tantos perros). En cierto momento empezaron a aparecer las montañas de leña.

Al llegar comenzamos a sentir una sensación muy extraña. Fogatas en diferentes niveles según las castas en cada una de las cuales se quema un cuerpo. La ceremonia es solo de hombres, debido a nosequé superstición o leyenda, y dura unas 5 o 6 horas. La familia llega al lugar y colecta las diferentes cosas: leña, telas, inciensos y otros menesteres.

Cada cuerpo se envuelve y se baña en el Ganges para bendecirlo. Esto lo hacen sus familiares. Luego determinado miembro de la familia (depende de quién muere, mujer, hombre, abuelo, etc..) enciende el fuego que consume al cuerpo en 2 o 3 horas. No lo enciende con encendedor ni fósforos, sino que utiliza un fuego comunitario que dicen ello está encendido hace centenas de años (no estoy seguro si fue algo así como 3500 años que dijo).

En el lugar donde está el fuego, existen 4 o 5 personas que lo cuidan durante las 24 horas, que han heredado ese rol de sus padres y abuelos. El olor a humo es muy fuerte por todos lados, pero no se siente olor fuerte a carne quemada, debido a los inciensos y maderas especiales con perfumes como el sándalo y el mango.

Cada cuerpo se convierte finalmente en cenizas y luego de cierto tiempo la familia se va. Aquí no viene cualquier muerto, sino los muertos que mueren por causas naturales. A todos se los crema, salvo a los profetas, los que fueron picados por una cobra y alguna otra excepción que no recuerdo. A estos últimos se les ata a una gran piedra y se les arroja en el medio del río.

Volviendo a la cremación, al otro día de la ceremonia, un grupo se encarga de juntar las cenizas y tirarlas al Ganges, pero antes se pasan por un tamiz para recuperar las joyas y otros objetos metálicos y de valor. Eso se vende y se utiliza para financiar a los muertitos sin familia o sin recursos. También se financian 3 edificios que es donde vienen a morir aquellas personas sin familia y sin hogar.

Esta ceremonia se repite todos los días y todo el tiempo. Fue realmente impactante.

Categorías: Viaje

0 commentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: